martes, 9 de abril de 2013

EL GATO PELUSA


     Había una vez un gato que vivía en una casa y se llamaba Pelusa. Era un gato gordo y mimado ya que su dueña le consentía mucho. En el mes de octubre su ama se fue de viaje a ver a unos parientes. Ella le dijo a su gato: “Pelusa, la vecina te traerá la comida todos los días, no te faltará de nada”. Y se marchó.

     La vecina era una señora envidiosa y cotilla que no quería a los animales. Pasaban los días y Pelusa tenía mucho hambre. La vecina no le llevaba la comida pues se había gastado todo el dinero que había dejado su dueña. El gato Pelusa no podía más y tuvo que tomar una decisión: escaparse y coger comida de la calle.
     Al ser un gato casero no sabía cazar y saltaba y saltaba pero no cazaba nada. En la casa de una vecina oyó cantar y vio a un canario gordo y hermoso que le dijo: “Si me sacas de la jaula yo te daré toda la comida que quieras”. Y así fue. El gato se lo agradeció mucho y se hicieron muy buenos amigos.

Amaya Rodríguez  4º de E. Primaria

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